¡Ah, la capirotada! Ese postre tradicional mexicano que suele prepararse en Cuaresma, especialmente durante la Semana Santa. Cuando dices “de la abuela”, me imagino la receta clásica, rica en sabores cálidos y aromas de canela y piloncillo. Te comparto una versión típica:
Ingredientes
- 10 rebanadas de pan bolillo o baguette, ligeramente duro
- 1 taza de azúcar morena o piloncillo rallado
- 2 tazas de agua
- 2 rajas de canela
- 4 clavos de olor
- 1 taza de leche (opcional)
- ½ taza de pasas
- ½ taza de nueces o almendras
- Queso fresco en rebanadas (opcional)
- Mantequilla para barnizar el pan
Preparación
- Preparar el jarabe:
En una cacerola, poner el agua, el piloncillo, la canela y los clavos. Cocinar a fuego medio hasta que se disuelva el piloncillo y se forme un jarabe espeso. Retirar la canela y clavos. - Preparar el pan:
Barnizar ligeramente las rebanadas de pan con mantequilla. Si quieres, puedes tostarlo un poco en el horno para que absorba mejor el jarabe. - Armar la capirotada:
- En un refractario, poner una capa de pan.
- Bañar con jarabe.
- Añadir pasas, nueces y queso fresco.
- Repetir capas hasta terminar los ingredientes.
- Hornear:
Hornear a 180 °C (350 °F) por 20–30 minutos hasta que el queso se gratine ligeramente y el jarabe se absorba. - Servir:
Se puede servir tibia o a temperatura ambiente. Algunas familias la dejan reposar un día para que los sabores se mezclen mejor.
La capirotada de la abuela suele tener ese toque secreto: tal vez más queso, más pasas, o un chorrito de leche que le da cremosidad. Cada familia tiene su versión especial.
Si quieres, puedo escribir la versión “auténtica de la abuela” con esos secretos caseros que nunca se anotan, como el toque extra de canela y los frutos secos que la hacen única.
¿Quieres que haga eso?